Dos tapas y un corazón de dulce de leche
Un alfajor son dos galletas redondas y tiernas, unidas por una capa generosa de dulce de leche, y terminadas con un baño: chocolate, coco rallado, azúcar impalpable o nueces. Así de simple, y así de difícil de hacer bien.
En Argentina el alfajor está en todos lados: en el kiosco de la esquina, en la lonchera del colegio, en la sobremesa con café y como regalo cuando volvés de viaje. Se calcula que en el país se comen más de mil millones por año. Es, sin discusión, el dulce nacional.
De dónde viene
La palabra alfajor llega del árabe al-hasú, "el relleno", y entró en España con los moros. El alfajor español, de Andalucía, es otra cosa: una barrita de miel, almendras y especias. Cruzó el Atlántico con los colonizadores y en el Río de la Plata se transformó por completo. En el siglo XIX, en Córdoba y Santa Fe, empezaron a hacerse los primeros alfajores "de dos tapas" con dulce de leche, y de ahí se extendieron a todo el país.
Cada región tiene el suyo:
Marplatenses
Baño de chocolate grueso. Los más famosos.
Santafesinos
Tres tapas finas y glaseado blanco.
Cordobeses
Rellenos de fruta.
De maicena
Se deshacen en la boca, con coco en los bordes.
Los alfajores de Patagonien
En Patagonien hacemos los alfajores a mano, en Nürnberg, con recetas argentinas. Las masas se hornean acá, el dulce de leche se pone con manga, uno por uno, y el baño se hace a mano. Estas son nuestras variedades:
- Maicena. El más suave: masa de almidón de maíz, dulce de leche y coco rallado en los bordes. Ideal con un café.
- Chocolate blanco, negro o con leche. Masa de cacao con dulce de leche y baño de chocolate. El clásico "marplatense", en tres versiones.
- Nuez. Con nueces en los bordes, más rústico y con textura.
- Almendras. Con almendras, un poco más fino.
- Sin gluten. Para quienes no pueden comer trigo, sin resignar el dulce de leche.






Los podés ver con fotos en la página de alfajores, y los precios y alérgenos están en la carta.
¿Para regalar o para un evento? Armamos cajas de alfajores por encargo, del tamaño que necesites. Se retiran en el local. Más info en pedidos para eventos.

Cómo se come un alfajor
No hay reglas, pero sí costumbres. En Argentina el alfajor se come con la mano, a cualquier hora, y casi siempre con algo caliente: un café, un mate o un té. El de maicena se desarma un poco, es parte de su gracia. El de chocolate se guarda mejor y aguanta el viaje, por eso es el que se lleva de regalo.
Se conservan bien unos días a temperatura ambiente, en un lugar fresco y cerrado. En la heladera el chocolate se pone blanco y la masa se endurece, así que mejor no.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre un alfajor y una galleta rellena?
La proporción. En un alfajor el dulce de leche es protagonista, no un relleno fino, y la masa es tierna y se deshace, no crujiente.
¿Alfajor y "Alfajores" en la carta son lo mismo?
Sí. "Alfajor" es el singular y "alfajores" el plural. En alemán se usa igual: ein Alfajor, zwei Alfajores.
¿Tienen alfajores veganos?
Por ahora no: el dulce de leche se hace con leche. Sí tenemos una opción sin gluten.
¿Se pueden pedir para llevar a otra ciudad?
Los pedidos se retiran en el local. Los alfajores de chocolate aguantan varios días fuera de la heladera, así que viajan bien.
Vení a probarlos
Pasá por Patagonien en Kressenstraße 33 y probá un alfajor de maicena con un café. Si nunca comiste uno, empezá por ahí. Y si ya sos fan, tenemos seis variedades para comparar.